1.
Fue precisamente en la cocina, en una modesta pero gran casa de campo de zona fria en las montañas de Nariño, iluminada por una lámpara de petróleo, que proyectaba tenues sombras, que mi abuelo, ya entrado en años, nos contaba en forma pausada las historias de su vida. No las recuerdo bien, solo algunas frases, algunos contextos. Ya son muchos años desde que las escuche, están en la frontera de lo que recuerdo, invento, transformo u olvido. Pero acaso ¿eso no es la posibilidad de la memoria?
Cautivados por una voz que imponía autoridad por la experiencia, el abuelo explicaba, sin ningún tono pedagógico, como su hermano lucho en la guerra por con el Perú, o como él varias veces salió ileso en las peleas entre liberales y conservadores. Mi padre tampoco estuvo alejado de ellos, mientras en su juventud recorrió las fincas cafeteras del gran Caldas y el gran Tolima, supo de compañeros asesinados, desaparecidos, torturados...
Una historia de la violencia que no se aleja aún de las narraciones actuales, los muertos aún se cuentan, los desaparecidos aún se esperan, las memorias ajenas y propias están habitando los caminos, los silencios andados. ¿Cuál es el límite del tiempo, al menos para saber narrar la historia de este pais? No, no hay una pregunta por el origen, la causa primera, esa ya no importa, porque a cada momento se reinventa, a cada momento los discursos, los actores la inventan, la crean. No hay un origen primario desde donde se desprende esto, ese origen no esta fuera de nuestra propia invención. No es un extra-tiempo, no es el "erase una ve", no hay mitologías del origen. Tampoco son nuestros genes, no es la sangre que se hereda...Me pregunto por la invención, en qué momentos, en que circunstancias se reactualiza...
Preguntas ingenuas, podrán pensar, a partir de dos anécdotas familiares...Tal vez si, tal vez sobre el horizonte no hay nada más que una excusa para no investigar las causas, los momentos primeros en que el mundo se descompuso...Pero tengo que insistir que no busco el origen, porque no lo hay.